El vino y el aceite español se lo juegan todo a la exportación


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La Organización Internacional de la Viña y el Vino presenta hoy en París un informe sobre la situación actual del sector vitivinícola a nivel mundial. Posiblemente haga mención al hecho de que España se haya convertido en el primer productor mundial de vino adelantando a Francia e Italia. Según el Ministerio de Agricultura, España produjo 52,4 millones de hectolitros de vino y mosto el año pasado, un 41,4% más que en 2012, una cifra récord.

También en la industria del aceite español, líder mundial, hablan de cifras récord cuando se refieren a la última cosecha registrada en el olivar español, entre octubre de 2013 y marzo de 2014. Las asociaciones agrarias COAG y Asaja estiman que la producción de aceite de oliva de la última campaña fue récord habiéndose registrado 1,75 millones de toneladas.

Lo que en principio parece una noticia positiva conlleva sin embargo riesgos de sobreproducción y caída de precios que está generando inquietud entre algunas empresas y productores. La mayoría coincide en impulsar las exportaciones todo lo posible para paliar esos riesgos.

No hay bodegas para almacenar tanta uva”, comenta José García Carrión, presidente del grupo Carrión, líder en producción de vino en España con marcas como Don Simón, Marqués de Carrión, Arnaiz o Señorío de los Llanos. “Ahora hay preocupación por el excedente, después de que el año pasado se tuviera que comprar vino a Chile por escasez”, dice. En opinión del empresario, la exportación es la salida a la elevada producción española de vino, pero también advierte que habría que impulsar el consumo nacional. “Hace 40 años se consumían 3.000 millones de litros al año en España y ahora solo 1.000 millones”, indica.

La respuesta a que la producción de la última temporada tanto en aceite como en vino haya sido tan elevada está en el cielo. Meteorológicamente hablando, el año pasado estuvo marcado por “abundantes precipitaciones en el norte y oeste y temperaturas por encima de lo normal”, explica Antonio Mestre, jefe del Área de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología. “En invierno hubo pocas heladas, precipitaciones abundantes entre enero y febrero, y en cambio los meses de noviembre y diciembre fueron muy soleados”, añade y advierte que la relación directa entre condiciones climáticas y cultivos “es compleja”. Las condiciones meteorológicas en el Levante español fueron muy distintas, afectando la sequía a todo tipo de cultivos.

Las bodegas no estaban preparadas para tal avalancha”, comentó el enólogo Juan Fuentes Rus en unas catas organizadas la pasada semana por el centro Ballesteros, en Cuenca. “Ha sido una vendimia atípica, la uva recogida al principio de la temporada fue casi extraordinaria, pero no tanto la recogida al final, por eso puede ser problemático el excedente que podría no llegar al mercado”, señaló.


Aceite, más mercados

El récord de producción alcanzado por el sector del aceite español “es una oportunidad para abrir mercados”, considera José Pons, director general de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva) que representa a 59 empresas exportadoras de aceite de oliva españolas. En opinión de Pons, un precio inferior al del año pasado en aceite facilitará las ventas en el extranjero.

El responsable del sector técnico de materias grasas de Asaja, José Ramón Díaz, explica que la producción de aceite en otros países no ha sido buena y que la española de 2012-2013 fue especialmente mala. “Competidores como Túnez, Turquía, Italia y Grecia tienen cosechas más cortas de lo normal”, según el responsable de Asaja, que considera que se venderá un millón de toneladas en el mercado exterior y unas 600.000 en el nacional, aproximadamente.

El Ministerio contabiliza 1,7 millones de toneladas de octubre a marzo; la anterior campaña finalizó con 612.000 toneladas. José Ramón Díaz, de Asaja, explica que el éxito de producción es debido a una meteorología favorable, así como al propio comportamiento del olivo –la vecería, es decir la alternancia de buenas y malas cosechas–. “La campaña anterior fue mala (con récord negativo) y, por tanto, los árboles estaban muy descansados”, explica Díaz.

El líder mundial en venta de aceite envasado, el grupo español Deoleo, “apuesta claramente por el mercado exterior”, señalan en la compañía, en la que recientemente el fondo de capital riesgo CVC se ha convertido en su primer accionista. A pesar de los datos récord de la pasada campaña en producción de aceite, en la empresa “no vemos necesidad de acopio”. En Deoleo explican que lo normal es que en el corto plazo “las producciones sean elevadas año tras año gracias a una mayor superficie de cultivo de olivares y a la mejora de las técnicas empleadas”.

Mirando al cielo y también a Ucrania

A pesar de las mejoras introducidas en la producción de vino y aceite en España, de la mayor profesionalización en las técnicas de comercialización, los productores, como han hecho durante cientos de años, siguen mirando al cielo. El clima marca año tras año las características de las producciones de vino y aceite y ahora, en lugar de una campaña de superproducción como la última, es previsible que la falta de lluvia de las últimas semanas afecte a estos cultivos como lo ha hecho ya al de cereales en Andalucía y otras zonas de España. En Murcia y Alicante las organizaciones agrarias están reclamando medidas urgentes ante la sequía que afecta principalmente a cereales, pastos y almendro y que en el corto plazo puede afectar también el olivar y la viña.

Al factor del clima hay que añadir otros que pueden afectar a la industria del vino y del aceite como los normativos, las plagas y también los geopolíticos. El sector del vino teme que Rusia, que se ha convertido en uno de los mayores importadores, tome medidas en contra de la importación de vino o de aceite español o europeo con motivo del conflicto que se vive en Ucrania. Estados Unidos y Europa ya han anunciado sanciones a Rusia, aunque en los últimos días parece haber un acercamiento diplomático.

 

Gestionar la escasez, más fácil que la abundancia

Administrar una relativa escasez es más fácil que administrar un exceso”, dice José Luis Lapuente, director general del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de La Rioja. “El exceso de oferta y la bajada de precios es una espada de Damocles”, comenta, aunque advierte que estos factores afectan menos a las grandes bodegas y a los vinos embotellados de calidad.

Es el caso de Compañía Vinícola del Norte de España, CVNE, que tiene como principales accionistas a Víctor Urrutia Vallejo, expresidente de la empresa que fuera embotelladora de Coca-Cola en zona centro, Casbega, y al inversor Juan Abelló. “El aumento de la producción en los cultivos ha sido este año una gran noticia para la bodega”, explican en la empresa. “En el caso de CVNE, para la producción de nuestros grandes vinos, como Imperial, para los que seleccionamos meticulosamente la uva y a los que destinamos solo las mejores, el aumento de producción prácticamente no ha afectado”, aseguran. “Por tanto, no vemos riesgo de superproducción por el momento ni la necesidad de tomar medidas extraordinarias”, añaden.

Aunque la mayoría de productores de vino apuesta por la exportación para paliar la caída de consumo en España y el exceso de producción, Pablo del Villar, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Rueda, advierte que la exportación “no puede servir para salir del paso, tiene que ser una respuesta a una estrategia a largo plazo, pero exportar ahora para paliar sobreproducción sería un desastre”. Entre enero y abril de este año, las ventas de vino de Rueda han aumentado un 15% en comparación con el año anterior, dice Del Villar. Aunque el presidente de Rueda afirma que la oferta y la demanda están estables, para el sector de esta denominación de origen el riesgo de los vinos de Rueda es que no se almacenan como otros más allá de un año en bodegas.

El director general de Bodegas Protos, Carlos Villar, señala que el récord de producción de esta última campaña será positivo “solo si somos capaces de elaborar vinos de alta calidad, y comercializarlo a precios justos creando cada vez más valor a través de nuestras marcas”.

Villar señala que los precios de los vinos a granel pueden verse perjudicados ya que operan en mercados mundiales muy competitivos, pero que el caso de las denominaciones de origen es distinto, porque el vino se comercializa embotellado y con marca.

Causas y consecuencias de la producción óptima

Las empresas aceiteras muestran su satisfacción por la actual campaña. El director de Exportación de Morlín, Carlos Alonso, destaca el récord de cosecha –en su caso, gracias a que no se han producido grandes heladas en la zona de Castilla-La Mancha– y de rendimiento de la materia prima de este año y explica que, de esta forma, se podrá compensar la mala temporada anterior, “aunque tampoco nos conviene inundar el mercado”.

Alonso señala que España se verá beneficiada por las malas cosechas de Grecia e Italia, que ha sufrido una plaga. El directivo de Morlín añade que la temporada 2012-2013 fue mala, por la caída de consumo y la mala cosecha. “La aceituna se compraba a 0,50 euros por kilo (cuando el precio habitual está en torno a los 0,30 o 0,32 euros)”, subraya. “Esa subida no se podía repercutir en los precios [finales del aceite], que ahora sí están en consonancia con los precios de las aceitunas”, afirma Alonso.

Por su parte, el director gerente de la cooperativa Oleoestepa, Álvaro Olavarría, califica sus datos de producción de esta campaña –33.000 toneladas, de las que un 85% es aceite virgen extra– como muy positivos (recuerda que la media del sector no alcanza el 45%) y señala que esta variedad es muy demandada en los mercados internacionales.

El directivo apunta a la meteorología y al ciclo alto de productividad del olivar de este año como los factores determinantes de la buena producción obtenida en esta campaña.

Aunque Olavarría admite que una mayor producción generalizada de aceite de oliva provoca una presión en los precios “principalmente en las calidades bajas, es decir, aceite de oliva, ya que es el producto commodity posicionado en precio”, sostiene que el mercado virgen extra –en el que ellos se mueven– no está tan sometido al precio, “que se determina más por la relación calidad-precio. Además este producto es el demandado en los mercados internacionales, lo que supone un equilibrio entre el aumento de oferta con el aumento de la demanda de estos mercados, no afectando de forma significativa el precio”.

Actualmente, esta cooperativa exporta un 60% de todo lo que produce, lo que “nos permite aseverar que Oleoestepa es ya una empresa internacionalizada”, defiende el directivo, que destaca que su objetivo es llegar a cualquier parte del mundo “donde se aprecie un buen aceite”. En este sentido, recuerda que la última semana de abril lograron las medallas de oro y plata del Olive Japan, el premio más importante en Extremo Oriente.


Noticia: http://cincodias.com/cincodias/2014/05/12/empresas/1399916206_814349.html

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