El éxito de Windows 7 puede destrozar los resultados de Microsoft de hoy


Las alabanzas con que fue acogida ayer la presentación de Windows 7 -más rápido, seguro, fiable y barato que el infausto Windows Vista- pueden ser un regalo envenenado para Microsoft, al menos a corto plazo. Porque hoy la empresa de Steve Ballmer presenta sus resultados trimestrales y se espera unas cifras horrorosas... precisamente por culpa de Windows 7.

La razón es muy sencilla: ¿Usted se compraría un ordenador con el denostado sistema operativo anterior o se esperaría unos meses para hacerlo cuando ya venga con el nuevo y maravilloso Windows 7? Pues eso. Muchísima gente en todo el mundo ha pensado lo mismo y, por tanto, las ventas del tercer trimestre seguramente se han desplomado.

El consenso espera una caída de los ingresos del 18% hasta 12.400 millones de dólares, por culpa sobre todo de la división Windows-PC, la más importante de la compañía con mucha diferencia. Para el beneficio, las expectativas son de un descenso desde 48 centavos por acción hasta 32. Es decir, unas cifras terribles.

Pero dado que todo el mundo conoce la causa de este desplome, el impacto bursátil puede ser nulo. "Wall Street va a mirar más al futuro que al pasado, y las expectativas de futuro son muy alentadoras"... precisamente gracias a Windows 7, según el comentarista de Financial Times Richard Waters. De momento, ayer el valor subió en línea con el buen tono general del mercado.

Para empezar, las previsiones del consenso son mucho mejores para el último trimestre del año que para el anterior: ventas de 17.100 millones y beneficios de 51 centavos por acción. Pero no se trata tanto de las cifras como del cambio de tendencia. Ya la semana pasada se publicaron cifras de la industria de ordenadores que muestran un ligero repunte de las ventas. Y si encima tenemos el efecto del nuevo sistema operativo, el optimismo crece.

Renovación inmediata

A su juicio, muchas empresas tienen sus oficinas llenas de ordenadores con Windows XP (el antecesor de Vista), pero la posibilidad de seguir usando este sistema va a llegar a su fin a corto plazo con la supresión del servicio de soporte y de la renovación de licencias.

Además, en esta renovación masiva va a poner toda la carne en el asador los fabricantes de PCs y la propia Intel, que han anunciado una renovación inminente de su gama de productos para adaptarse al nuevo Windows en vez de esperar los 18 meses habituales en los lanzamientos de versiones anteriores (para dar salida al stock de ordenadores con el Windows viejo). Todo el mundo se juega mucho en el empeño y sólo estaban esperando un sistema operativo que estuviera a la altura de las expectativas. Y según los comentarios publicados ayer, lo tienen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario