Lidl se sirve del tirón de las marcas para ganar cuota en España


El parón del consumo que sacude a España está dejando también algún que otro beneficiado en el sector de la distribución, como la cadena de supermercados alemana Lidl, que vio aumentar sus ventas durante 2008 un 11,36% en el mercado español, según consta en el registro mercantil de Madrid.

Este incremento coincide con el giro estratégico puesto en marcha por la cadena alemana durante el año pasado para la Península, donde decidió ofrecer un mayor margen a las marcas del fabricante e intentar reducir la influencia de las ventas relacionadas con su marca propia en su cuenta de resultados, que siguen siendo todavía la principal fuente de ingresos de la cadena. La mala noticia para Lidl es que su beneficio neto se vio reducido durante el año pasado un 19,48%.

Perteneciente al grupo alemán Schwarz, Lidl entró en España en 1994 con la misma estrategia que seguía hasta entonces en el mercado germano: la apuesta por sus propias enseñas y la eliminación de la de los fabricantes. Según explican fuentes del sector alimentario, "Lidl entendió enseguida que el consumidor alemán era distinto del español y se vio obligado a rectificar, aunque es ahora, cuando tras la expulsión de las marcas por parte de Mercadona, ha decidido aprovechar la situación para introducir nuevas enseñas".

Lidl, que tiene cerca de 500 establecimientos en España, ha introducido así unos 200 nuevos productos en el mercado. No obstante, según reconoce la empresa, la marca blanca sigue teniendo todavía mayor presencia en sus tiendas.

El grupo Dia, perteneciente a la cadena Carrefour, también es otra de las compañías que dedicadas en su origen a la comercialización casi exclusiva de su marca propia, han preferido compensar su estrategia. De hecho, la cadena de distribución cerró 2008 con un aumento de su facturación del 10%, hasta 10.560 millones. El avance fue mayor en España, donde sus ventas crecieron un 11,92%, hasta 4.532 millones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario