Proteja a su empresa de los hurtos


Hace dos meses robaron en la tienda de lencería María, en el barrio de la Concepción de Madrid: "Rompieron el escaparate y se llevaron lo que pudieron: conjuntos de ropa interior, un cojín, una cesta...En total, 500 euros en productos", explica su propietaria, María Iglesias. Un robo anterior le habían costado 300 euros.

Pero la cantidad que a esta madrileña le ha supuesto los dos asaltos son un pellizquito de los 2.400 millones que costaron los hurtos en España entre julio de 2008 y junio de 2009 (252 millones más que en el mismo periodo un año antes). Un tercio de estos pequeños robos se debe a la crisis, según el Barómetro del hurto, presentado por Checkpoint System. A continuación damos algunas pistas para evitar pequeños robos en su pyme.

Conocer a sus vecinos y vigilar con cámaras

Darse a conocer entre los negocios vecinos puede ser útil. De este modo, si se producen movimientos extraños será más fácil que sus vecinos se lo comuniquen. Las cámaras permiten controlar y descubrir cualquier intrusión o robo, ya que graban las 24 horas del día. No olvide que, en algo menos de la mitad de los casos, los autores de los hurtos son los propios empleados. Además, estos dispositivos pueden disuadir a los ladrones externos.

Las opciones son variadas. Los circuitos cerrados de televisión y videovigilancia se componen de cámaras de 360 grados y sistemas que abrevian el tedioso proceso de revisión de la cinta, ayudando a localizar el momento en que se produce cualquier movimiento inusual.

Instalar un grabador de vídeo, una cámara y un monitor para visualizar a distancia lo que está ocurriendo en el local puede costar unos 750 euros, más 70 euros al mes por el servicio. Cada cámara adicional cuesta cerca de 100 euros.

Poner alarmas

Los sistemas anti intrusos detectan cualquier sonido o movimiento y alertan de que alguien puede estar intentando robar. La alarma avisa al centro integral de seguridad de la compañia que presta el servicio, que se pone en marcaha para detener el asalto.

El precio de instalar una alarma con escucha, mando a distancia y tres puntos de detección es de aproximadamente 100 euros, a los que hay que sumar 30 euros adicionales cada mes.

Pero para evitar los pequeños robos de artículos lo ideal es el etiquetado de seguridad, que hace saltar la alarma si el producto se saca del recinto.

La dependienta de un bazar situado en el centro de Madrid señala que ahora, más que nunca, le roban de todo: "Cubiertos, pinzas, ropa..Los esconde dentro de sus abrigos, sobre todo ahora que empieza el frío y llevan más prendas. Hemos colocado una cámara de seguridad que nos permite ver un rincón de la tienda que quedaba algo escondido. Gracias a ella hemos podido impedir que nos roben en más de una ocasión, pero aún así no es suficiente", reconoce.

Concienciar a la platilla

Los empleados tratan cara a cara con el público, así que deben ser muy conscientes de la necesidad de controlar lo que ocurre en la tienda. Un estudio de Aecoc (Asociación Española de codificación Comercial) revela que la mayoría de las pymes no transmite a sus trabajadores la importancia de reducir la pérdida desconocida, es decir, la parte del ingreso que desaparece por errores internos y robos.

También ayudan a reducir los hurtos las vitrinas y estantes cerrados, que protegen la mercancía, o la contratación de guardias de seguridad. La mayoría de los delincuentes sustreaen artículos caros y de marca, atractivos y fáciles de vender; les interesa especialmente la ropa. Incluso en pequeños talleres de arreglos se producen hurtos.

La propietaria de la Tijerita, en Madrid, Mª Luisa Hernández, explica que ne varios despistes le sustrajeron prendas valoradas en 45, 50 y 60 euros. Y ello a que su taller está dentro de una galería comercial, lo que podría hacer pensar que es seguro.
Además de la ropa, a los cacos les interesa de forma especial los móviles y las bebidas alcohólicas, entre otros productos.

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