Redecorar la oficina con el 'renting' de arte


A un buen clima laboral no sólo contribuyen los compañeros de trabajo y la dirección. El entorno y la decoración resultan elementos importantes, por no decir imprescindibles, a la hora de afrontar una jornada de estrés. El arte puede proporcionar ese granito de arena que haga más amena una reunión de trabajo o el día a día. Al menos, eso es lo que pensó Hans Hoetink, cuando en 1995 creó Esfera del Arte, una compañía de renting de obras de arte para ayudar a las empresas a "redecorar" su mundo.

La fórmula es la siguiente: las empresas alquilan una o varias piezas por un periodo determinado de tiempo, al final del cual, pueden o bien renovar el contrato o bien comprarlas con un descuento equivalente al 50% del alquiler pagado hasta la fecha.

El coste mensual de este servicio depende del número de cuadros o esculturas que el cliente finalmente contrate, pero oscila entre los 300 y 500 euros para tres o cuatro piezas, y casi un tercio de esto si se optan por la decoración con dibujos o grabados.

La compañía, además, ofrece un servicio personalizado, que incluye el transporte y la visita a la oficina con distintos cuadros del catálogo de Esfera del Arte para realizar diversas simulaciones. Una vez allí, los asesores se encargan de sugerir al cliente en función de sus gustos, la ubicación y la iluminación las piezas más adecuadas para cada caso departamento u oficina.

El contrato de renting incluye un seguro por deterioro de las obras mientras dure el servicio. Para las empresas, esta inversión además cuenta con una ventaja fiscal, porque el coste de las obras puede ser deducido fiscalmente.

En opinión de Hans Hoetik, "el renting de obras de arte ofrece la posibilidad de disfrutar de un artista de reconocido prestigio sin necesidad de hacer un gran desembolso económico, simplemente abonando una cuota mensual". Esta cuota asciende, más o menos, a 60 euros por cada pintura o escultura, aunque decorar una sala de reuniones o una oficina suele necesitar más de una obra.

Entre los clientes de esta compañía se encuentran Albiñana&Suárez, El Deseo, Deutsche Telekom, Dexia, Infocaja, Gómez Acebo y Pombo. El catálogo está compuesto por unos 35 artistas, todos ellos contemporáneos, e incluye pintura, escultura, fotografía y grabado. No se ofrecen antigüedades ni tampoco de obras de otras épocas. Tampoco se trabaja a demanda individual.

Hans Hoetik reconoce que actualmente la inversión en arte ha disminuido como consecuencia de la crisis económica, pero su equipo insiste en potenciar la obra de arte "como vehículo de comunicación interno, para crear un ambiente estimulante con los empleados y transmitir el interés de la empresa por generar un mayor bienestar".

No es lo único. También el arte como imagen. "La obra de arte da una proyección exterior y ofrece una imagen corporativa dinámica y sofisticada" asegura el fundador de la compañía. Lo cierto es que lo bello genera ganas de trabajar.

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