¿CÓMO RESUCITAR LA MARCA GENERAL MOTORS?


El hundimiento y resurrección de uno de los símbolos del capitalismo, la compañía General Motors, genera polémicas y hace correr ríos de tinta que plantean dudas sobre la administración estatal, la promoción y el manejo del gigante estadounidense.
La revista Ad Age decidió juntar a un nutrido grupo de ejecutivos del sector para que estos analizaran lo que hubieran hecho, lo que debería hacerse en el futuro y si la cuenta de GM es una alternativa atractiva como desafío publicitario.
Steve Cone, jefe de marketing de Epsilon, una base de datos de marketing, estima que para hacerse cargo de una cuenta como la de General Motor se tiene que asegurar el pago por adelantado ya que con la cantidad de acreedores que acumula la compañía, realizar negocios con ella no es tan simple.
Sin embargo, otros ejecutivos del sector tienen una visión más romántica sobre el cometido de hacerse cargo de esta emblemática marca estadounidense y estiman que sería un honor y un desafío a gran escala.
"Revivir a una marca icónica del sueño americano sería un verdadero honor, me encantaría tener ese desafío", asegura Tom Sullivan, presidente de Vitro Robertson.
Al abordar los criterios concretos para aplicar en una campaña las visiones conjugan la necesidad de dar credibilidad tras el descalabro financiero y la oportunidad de refundar la imagen de marca aprovechando la coyuntura, es decir trasformar la intervención en un valor positivo que simbolice la cercanía con la situación general.
"Crear una campaña que trasforme a General Motors en la primera compañía que realmente pertenece a los usuarios", es la idea propuesta por John Coleman, consejero delegado de The Via Group, mientras que Dana Farbo, consejero delegado de Cowboy piensa que ganar credibilidad es fundamental, sin importar la situación económica de la empresa.
"Por ejemplo si ser una empresa líder y si quieren ser una empresa más ligera pero que ofrece calidad, el desafío está en darle un buen precio al consumidor pero sin centrarse en campañas a corto plazo que impulsen las ventas pero que dañen para siempre la reputación de la marca", dijo Farbo.
Para Andrew Benett, co-consejero delegado de Euro RSCG en Nueva York y jefe de estrategia global de Euro RSCG Worldwide la clave está en enviar el mensaje al público estadounidense de que la compañía se está reinventando y que los coches estarán hechos a medida de los consumidores.
Coleman quiso seguir en la línea de aprovechar el tirón del rescate gubernamental y como lema de campaña eligió "Obama es mi co-piloto", mientras que Farbo se centró en el cambio y propuso para 2009 "Conduciendo un nuevo día" y "Innovación que conduce un nuevo mundo" para el año próximo.

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