"Los ricos también lloran", dice la mítica frase y la revista Forbes, considerada una de las cabeceras insignia del capitalismo y prosperidad financiera no ha conseguido mantenerse fiel al decir de su fundador, Bertie Charles Forbes, quien aseguró que "la prosperidad corporativa tiene su origen para traer la felicidad".

Bien, de un tiempo a esta parte ha quedado más que demostrado que los negocios y el sistema financiero no son inmunes a los ciclos y al colapso. Desde diciembre de 2007, Estados Unidos y el resto del mundo se han sumido en una crisis sin precedentes que, como no, ha dejado en evidencia tanto a los sistemas regulatorios como a las propias empresas.

The New York Times adelantaba este fin de semana, que la revista dirigida por Steve Forbes, comienza a mostrar signos de flaqueza pese a que su tirada siga manteniéndose en los 920.000 ejemplares. Aún así, el precio por ejemplar ha caído sustancialmente para atraer a los suscriptores, algo que como al resto de publicaciones semanales y mensuales a este lado del Atlántico ha mermado los ingresos.

Caída de los ingresos publicitarios

La publicidad en Forbes ha disminuido un 15% en el primer trimestre de 2009 mientras Forbes.com, uno de los cinco portales financieros más visitados en EEUU sigue siendo la coraza de la compañía, con ingresos cercanos entre los 70 y 80 millones de dólares anuales. Aún así, sigue sin llegar a alcanzar la cima que le permitiría salir a cotizar públicamente.

Actualmente, según indicaba el rotativo de la Gran Manzana, Forbes, cuyo 40% fue vendido en 2006 al grupo de capital privado Elevation Partners, no valga ni la mitad de los 750 millones de dólares que por aquella época se valuó la compañía.

Líder entre los competidores

De momento, parece que Forbes sigue siendo el líder entre sus principales competidores que también sufren el azote de la crisis, incluso en algunos casos, como la revista Portfolio de Condé Nast, el cierre ha sido la única solución rentable. A día de hoy y según los datos de la Agencia de Publicaciones Informativas, Forbes ingresa 338 millones de dólares anuales frente a los 276 millones de Fortune o los 236 de BusinessWeek.

El azote de la crisis también se demuestra en el patrimonio de la familia Forbes, especialmente de los hermanos Tim y Steve. Si en los 90, su padre Malcolm S. Forbes, tenía a su disposición un palacio en Tanger, una isla en el Pacífico y hasta un Boeing 727, en los últimos años dichar pertenencias han tenido que ser vendidas y subastadas al mejor postor.

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