¿Por qué los periodistas se merecen cobrar poco?


Interesante reflexión del profesor Robert G. Picard, de la Universidad Jonkoping, en Suecia, en el Christian Science Monitor. El académico da una serie de razones por las que los periodistas deben cobrar poco, contrariando a las voces que asumen que la labor del oficio es sagrado y que hacen una labor impagable para la democracia.

Picard comienza reflexionado sobre el concepto valor. El profesor asume que los periodistas crean beneficios funcionales (ideas e información práctica), emotivos (sentimiento de pertenencia, seguridad, reafirmación) y autoexpresivos (los receptores se identifican con las perspectivas y opiniones) para los consumidores.

Estos beneficios solían tener un valor económico, pero ese valor se ha perdido, ya que los productores han perdido el control sobre el espacio comunicativo. Antiguamente, los costes de publicación hacían que tan sólo unos pocos pudieran proveer de contenidos a los consumidores: esta escasez le daba valor económico a los contenidos. Pero ya no, puesto que con las nuevas tecnologías existen múltiples fuentes de información.

Hoy en día, el valor del contenido de los medios es pácticamente nulo, con lo que el valor queda reducido prácticamente a la audiencia. Y los anunciantes no se preocupan por el periodismo, sólo en la audiciencia que produce, reflexiona Picard.

El profesor luego analiza el valor económico en sí del trabajo del periodista. E identifica tres funciones fundamentales que crean valor: acceso a las fuentes, jerarquizar y transmitir la información eficazmente. Y ahora mismo, con toda la tecnología que tienen a disposición los individuos (sin encesidad de grandes empresas detrás), estas funciones las puede realizar cualquiera. Y como explica Picard, hasta que los periodistas no sean capaces de encontrar otra forma de darle valor a su trabajo, se merecen salarios bajos.

Como reflexiona el académico, los empleos bien pagadas requieren habilidades y conocimientos únicos. Requiere además que su trabajo no se haya convertido en una materia prima, como de hecho ha sucedido. La mayoría de los periodistas tienen habilidades similares y enfoques similares, utilizan las mismas fuentes y las mismas preguntas, produciendo un producto similar. Así también se entiende que dentro de la profesión los periodistas más especializados obtengan mejores salarios.

¿Cómo dar la vuelta a esta situación? Hay que encontrar nuevas formas de crear valor económico, alterando las prácticas actuales del periodismo. Aquí, el profesor no da fórmulas concretas, tan sólo una filosofía: hay que añadir cosas nuevas, dar información y conocimiento que no se encuentre fácilmente en cualquier otro sitio y de formas que no puedan encontrar en otro sitio. De hecho, asume que encontrar la fórmula que devuelva el valor económico al periodismo es complicado, pero hay que intentarlo.

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